
Hoy no califico buenos o malos mis sentimientos.
Has aprendido la necesidad de sentir lo que surge de ti, y hoy das otro paso en el sendero espiritual.
Cuando experimentes un sentimiento, no lo califiques bueno o malo.
En lugar de eso declara:
Rehúso llamar mis sentimientos buenos o malos. El sentimiento simplemente es.
Por ejemplo: Rehúso llamar la cólera buena o mala. La cólera sencillamente es.
Hoy, da cuidadosa atención a la tendencia de calificar bueno o malo lo que sientes.
Comprende que necesitas admitir lo que sientes, más bien que calificarlo.
Hola Cata, realmente tenes razón, hay que admitir lo que sentimos, y si no es felicidad sino amargura o disgusto seguramente algo lo causa y admitirlo es el primer paso para solucionarlo.
ResponderEliminarDícese que cuando podemos hablar de ello estamos ya transmutándolo, es decir que comenzamos a sanarlo.
Guardarlo bajo la alfombra sólo logra enquistarlo, hay que sacarlo todo afuera como la primavera, nadie quiere que adentro algo se muera.... -Piero-.
Te dejo un abrazo.
Asi es corazón... debemos alivianar el equipaje. Admitirlo, perdonarlo, liberarlo.
ResponderEliminarGracias por dejar tu comentario.
Abrazo enorme que nos rodea en su inmensa Luz!!
Cata