viernes, 3 de agosto de 2012

**Causa Espiritual del cáncer de mamas




 Me gustaría comenzar analizando brevemente cual es la función de las mamas, pues ello no ayudara a comprender mejor la relación espiritual entre la enfermedad y el trabajo espiritual relacionada con ella.
Estamos ante una enfermedad, por lo general, propia del sexo femenino, lo cual nos sitúa ante un aspecto concreto de la naturaleza humana: las emociones y los sentimientos. Pero este dato por si solo no nos permite comprender en su amplitud la razón que puede desencadenar el trastorno de las mamas.

Sin embargo, si seguimos profundizando en las funciones de estos órganos, veremos rápidamente que realizan una labor primordial para el crecimiento del ser humano, nada mas y nada menos que la de alimentarlo en su primera fase de desarrollo físico y anímico.

Es evidente que el arquetipo femenino tiene como factor más relevante la de nutrir, la de alimentar y asegurar el crecimiento de toda naturaleza viva. A través de las mamas, la madre aporta a su hijo los materiales imprescindibles para que asegure su proceso de crecimiento. Pero no podemos dejar de observar en esta relación, madre/hijo, tan solo un aspecto de alimento material, pues si nos preocupamos por analizar igualmente la relación en el plano anímico, descubriremos que en efecto, a través de las mamas no tan solo existe una corriente de alimento nutritivo físicamente, sino también psíquico, y quizás esta sea la razón por la cual los científicos hayan llegado a la conclusión, de que los niños alimentados con leche materna presentan rasgos de mayor madurez psicológica que los que no la han tomado.

Si hemos dicho que lo femenino es el principio que nutre, estamos verdaderamente diciendo que lo femenino es el arquetipo del amor. Cuando este amor se exprese de un modo equilibrado, ordenado, ocurrirá que los órganos encargados de convertir esa esencia espiritual en alimento, se pondrán a dar abundante leche y las mamas se convertirán en fuente de vida.

Ahora bien, cuando el miedo sustituye a la seguridad de sentirse amado, cuando la pasión sustituye a la generosidad, cuando la ansiedad ocupa el lugar de la paciencia, cuando el apego y los celos, nos lleva a comportarnos de un modo incoherente y agresivo, entonces esos pechos dejarán de emanar como fuentes vivas y se convertirán en una zona enferma, en la que en ocasiones, la única solución pasa por la extirpación. En el fondo estaremos extirpando, bloqueando nuestra fuente de vida y alimento.



** Significado espiritual de las enfermedades del Corazón


Estamos ante el órgano vital por excelencia. 

 

Si el corazón deja de latir, la vida se retira del cuerpo, abandonándolo a su muerte. 
Podríamos decir que el corazón es el órgano 
más importante de cuantos constituyen 
el cuerpo físico.

No es tan sólo una realidad material y científicamente demostrable, también desde el punto de vista espiritual, el corazón se presenta como una zona privilegiada, ya que en el, concretamente en su ventrículo izquierdo, se encuentra depositado el átomo-germen del cuerpo físico., en el cual se va grabando cada una de las experiencias vividas materialmente y que tras la muerte deberán ser analizadas en el proceso post-morten.

Si observamos la función primordial del corazón, diremos que estamos ante una majestuosa demostración de poder, pues gracias a su acción el ser logra expresar todas sus potencialidades internas. 
Se suele decir, aludiendo a aspectos del comportamiento humano, que tal o cual persona "posee un corazón de acero" o " tiene el corazón duro como una piedra"... o quizás, " he tenido una corazonada"... o porque no, " me partirás el corazón".

Hemos dotado al corazón de una personalidad emocional que verdaderamente no es tal, pues el corazón no sirve tan solo a los sentimientos, también lo hace al pensamiento.

El corazón es como la diana donde van a clavarse todos y cada no de los dardos. Difícilmente podríamos dejar a un lado la voz del corazón. 
Podemos intentarlo, pero nos mentiríamos si creyésemos que hemos actuado libre de considerar la voz que nos llega desde centro cardiaco.

Cuando sufrimos dramas emocionales, por asuntos relacionados con el amor, el corazón sufre enormemente, tenemos la sensación de que se nos parte a trozos, pero igualmente, cuando no acabamos de ver claro nuestro rumbo humano, también el corazón nos advierte de ese malestar.

Cuando actuamos fundamentalmente sin conciencia, los latidos del corazón nos advertirá del ritmo interpuesto en nuestros asuntos. Si existen bloqueos emocionales, producidos por posturas irreflexivas que se mantienen basándose en respuestas intransigentes, soberbias, etc, no es de extrañar, que los conductos cardiacos se endurezcan, llegando a bloquearse.

El exceso de fidelidad es mal compañero del corazón, pues no tardaremos en comprobar cuan difícil nos resulta poner fin a los fieles hábitos perniciosos, es más, en la mayoría de las ocasiones, ni tan siquiera nos daremos cuenta de que somos peligrosamente fieles a posturas que nos hacen daño.

Por ultimo, analizar la mala conciencia como un camino seguro que nos llevará a padecer del corazón.  

Aquellos que actúan con malicia, que producen dolor con pleno conocimiento de ello, se suele decir de ellos que tienen mal corazón. En verdad, están expuestos a enfermedades cardiacas.