Su dimensión y entidad no cabe en palabras
ni en pensamientos. La novedad de lo que representa e implica es tan
absoluta que no puede ser descrita bajo los esquemas mentales y
conceptuales de lo que quedó atrás. No obstante, sí es factible
anticipar algunos extremos y puntos básicos que, como las indicaciones
que aparecen en un “mapa de carreteras”, proporcionen una mínima
orientación (aunque el Camino tendrá que hacerlo cada cual, metro a
metro, punto kilométrico a punto kilométrico) al ser humano consciente
del Milagro que se avecina. Es lo que se hace en los párrafos que
siguen. Y aunque se plasma en fechas que discurren entre finales de 2012
y comienzos de 2013, las pautas y vivencias que se reseñan continúan
siendo absolutamente válidas si te acercas a estas líneas mucho después.
Las indicaciones del “mapa de carreteras” no pierden actualidad y son
completamente vigentes mientras la puerta se mantenga abierta, siguiendo
con el símil, para el momento en el que cada uno empiece a notar en su
interior algo que lo anima a ponerse en marcha y transitar “su” Puente
de Einstein-Rossen-, lo que le llevará, tras recorrer el anillo de
gusano, al escenario vibracional y consciencial que en libre albedrío
decida.
♥ DESDE EL MOMENTO PRESENTE HASTA EL 9 DE DICIEMBRE DE 2012:
En los días que van desde ahora hasta el 9 de diciembre de 2012, irás
sintiendo, de manera cada vez más potente, la culminación del apretón
energético y de la aceleración del tiempo que la travesía de la Tierra
por un Puente de Einstein-Rossen ha conllevado e implica. Notarás, así,
la llamada desde el Corazón para que tu Vida se despliegue conforme a
los siguientes parámetros y percepciones:
A) Vida Sencilla, centrada en el Aquí y Ahora, desconectada del viejo mundo y experienciada en Libertad.
+ Practica una Vida Sencilla: Afianza en tu Corazón las sabias palabras
de Francisco de Asis: “Necesito poco; y lo poco que necesito, lo
necesito poco.” Para ello, minora tu ritmo de vida, aligera tu agenda,
pon en tu día a día espacios de silencio y encuentro interior, reduce
tus pertenencias, modera tus niveles de consumo y calibra bien tus
auténticas necesidades, aliméntate de forma sana y comedida y, en la
medida de lo posible, reduce paulatinamente tus deberes y quehaceres
(también los de índole “consciencial” y “espiritual”) y todo aquello que
te suponga esfuerzo.
+ Sitúate en el Aquí y Ahora: Reduce
cuanto puedas los “viajes en el tiempo” (del pasado al futuro y
viceversa) con los que gastas una energía preciosa que vas a necesitar
para tu Metamorfosis. Y en tu cotidianeidad, desengánchate de esa droga
llamada futuro –que impulsa a dejar para mañana la Felicidad y la
Libertad que puedes disfrutar hoy- y céntrate cada vez más en el momento
presente: cuando mastiques en las comidas, al cepillarte los dientes,
al andar por la calle, al conducir.
+ Desconéctate de la
debacle del viejo mundo: Desengánchate de todo lo viejo que aún rodea tu
vida, sin permitir que el inevitable deterioro de lo exterior crispe tu
estado de ánimo y tu paz interior. El mundo exterior es como un huracán
cuya intensidad y magnitud van ser cada vez mayores. Sitúate en su
“ojo”, en el ojo del huracán, donde gozarás de quietud, calma y
serenidad aún en medio del torbellino. Y desde este estado de paz,
dirige tus energías no a luchar contra lo que ya caducó y quedó obsoleto
en tu Corazón, sino a crear todo lo nuevo que en él late. Para ello, es
muy importante que pongas fin tanto a tu adición hacia los denominados
medios de comunicación (informativos de televisión y radio,
periódicos,…) como a las discusiones y diatribas con los que te rodean a
propósito de lo que en el mundo exterior acontece (los conflictos, las
crisis, las mil controversias de la “actualidad”.
+ Asume el
reto de la Libertad: Llegó el momento de que dejes de exigir la mejora
de las condiciones carcelarias para, en lugar de ello, salir de la
cárcel. Sus barrotes son virtuales y los has generado tú mismo con tus
miedos, cargas, culpas y lastres, con tu cuidado y tu contento, con tus
autolimitaciones mentales, enjuiciamientos, comodidades y controles y
con la necesidad de reconocimiento, seguridad y protección. Apunta bien
esto en tu Corazón: ¡Llego el momento de la Libertad! Y la Libertad no
es lo que la Humanidad ha ideologizado desde la mente, sino la absoluta
ausencia de miedos, que en tu Corazón van a ser sustituidos por una
enorme Confianza en la Providencia, la Vida, la Perfección de cuanto Es y
la Sabiduría Innata que todos acumulamos en nuestro interior.
B) Interioriza que nada tiene que cambiar porque ¡todo es Perfecto!
La Tercera Dimensión tiene su razón de ser y siempre existirá en la
Creación (como cualquier nota musical, por ejemplo “mi”, en la escala
musical). En libre albedrío, siempre habrá dimensiones espirituales que
se quieran encarnar en ella para vivenciar las experiencias que al nivel
vibracional tridimensional le son propias. Por tanto, no pretendas
eliminarla o cambiarla una vez que para ti, en tu proceso consciencial,
tal tipo de experiencias ya son agua pasada. Practica la Aceptación e
interioriza con fuerza que ¡nada tiene que cambiar porque todo es
Perfecto!
Lo que estás empezando a vivir no es un cambio, sino
una Metamorfosis evolutiva que nace de tu interior y compartes en el
momento presente con la Madre Tierra y con otras muchas dimensiones
espirituales encarnadas en seres humanos. Capta la diferencia entre
cambio y Metamorfosis y céntrate en esta última. Si te resulta difícil,
sigue el ejemplo de la oruga que se va a transformar en mariposa. La
oruga no se plantea con su metamorfosis cambiar nada de su entorno ni
nada de ella misma que no le guste o no acepte, sino que, naturalmente,
siente la llamada interior a recogerse en el silencio (en la crisálida o
capullo), activar componentes durmientes de su ADN y convertirse en
mariposa para empezar una Nueva Vida.
Si esperas cambios, esta
expectativa te descentrará y desorientará. Y si los esperas, es porque
en tu Corazón aún no ha prendido la Aceptación, en este caso, la
Aceptación del viejo mundo y de tu vieja vida. Subraya esto: el viejo
mundo es igual de Perfecto que el nuevo. Todo encaja y tiene su sitio en
el Cosmos y la Creación, también la Tercera Dimensión, y el mundo en el
que llevas miles de años desarrollando tus experiencias vitales y
conscienciales. La Vida y la Consciencia son Una, pero se despliegan en
libre albedrío y en una Diversidad vital y consciencial que son fruto
del Amor, del que la Vida y la Consciencia son manifestación. La única
diferencia entre el viejo mundo y el Nuevo Mundo es que hay algo en ti
que te impulsa a vivir y a vibrar de otro modo: la Metamorfosis no
deviene de la necesidad de cambio de la Tercera Dimensión, sino de tu
exigencia interior de Evolución y de experienciar una Nueva Vida.
No vas a asistir a cambio alguno, sino que, en libre albedrío, vas a
Vivir en primera persona, es decir, en ti y desde ti, una Metamorfosis
evolutiva tan honda como natural. Afianza este discernimiento en tu
interior hasta el 9 diciembre, pues lo necesitarás para lo que vendrá
después.
C) Toma consciencia de la Unicidad y conéctate con la Madre Tierra
Los seres humanos y la Humanidad forman parte de un ser vivo de mayor
escala: la Tierra. Para discernir la sinergia e interacción entre la
vida humana y la Tierra basta con observar la propia corporeidad física
de cada persona y la infinidad de formas de vidas (tejidos, células,
bacterias,…) que en su interior conviven e interaccionan con el ser
vivo, de mayor escala, que cada ser humano es. A lo largo de milenios,
la Humanidad ha tendido a olvidar su funcionalidad hacia la Tierra y la
lógica natural de simbiosis y desarrollo mutuo que conlleva. Lejos de
esto y repitiendo la analogía de la corporeidad física, el ser humano se
ha comportado como esos organismos o bacterias que, en lugar de
reportar salud a las personas, son origen y causa de enfermedades y
dolencias.
Para que entiendas lo que sois, te voy a dar un
símil. Piensa por un momento que tú eres un planeta. Tú sabes que en tu
superficie y en tu interior (por ejemplo, en el intestino) viven miles
de millones de pequeños seres vivos llamados bacterias. Éstas no sólo no
os hacen daño, sino que contribuyen a vuestra salud y vuestro
crecimiento. Son, por ejemplo, la flora bacteriana de la piel y del
intestino, que contribuyen a mantener el pH de la piel y a desarrollar
vuestro sistema de inmunidad. De este modo, os prestáis un servicio
mutuo y podéis convivir en paz y armonía. Desgraciadamente, algunas de
esta bacterias se olvidan de su función, se vuelven dañinas (patógenas),
provocando enfermedades. En este caso, os veis obligados a eliminarlas
con vuestra propia inmunidad o con lo que llamáis medicamentos. Pues
bien, entiende que los humanos habéis venido como bacterias saprofitas a
prestar un servicio al planeta. En esta simbiosis, los dos podéis
crecer y desarrollaros. Pero, desgraciadamente, la gran mayoría de los
seres humanos habéis invertido los términos y os habéis creído los
dueños del planeta. Habéis empezado a hacer lo que os viene en gana en
vuestro propio beneficio y olvidándoos del daño planetario que causáis.
Como se detallará más adelante, el ser vivo Tierra, en el contexto de
su propio proceso consciencial, está a punto de culminar la mutación de
su frecuencia vibracional y comenzar a vivir en una nueva clave
dimensional. La Nueva Tierra será pronto una realidad. Este
acontecimiento, además de sus espléndidos impactos para la Tierra, el
sistema solar y la galaxia, tendrá un efecto inmediato sobre los seres
humanos: la exigencia de decidir en libre albedrío si quieren o no
acompañar a la Tierra en su salto dimensional, si desean o no
“adaptarse” y “acompasar” su Corazón a la nueva vibración del planeta y a
su nuevo Latir. En caso afirmativo, será imprescindible un cambio de
consciencia, pasando de la consciencia egóica (ha conllevado, entre
otras cosas, el olvido de la simbiosis e interacción con el planeta
antes reseñadas), a una Consciencia de Unicidad –planetaria,
galáctica,…- que haga factible la convivencia sinérgica con la Nueva
Tierra, el Sol, el sistema solar y el conjunto de la Vía Láctea.
Esta es la Metamorfosis que se avecina para la Humanidad: los seres
humanos que quieran seguir conviviendo con la Tierra tendrán que
acometer esa transformación de consciencia –el despertar a una
consciencia planetaria y galáctica- y recordar cómo se vive en simbiosis
con el medio ambiente, la Naturaleza y todos los seres vivos,
incluyendo los propios humanos entre sí. Para el ser humano también ha
llegado, por tanto, el momento de la transformación y la Evolución.
♥ ENTRE EL 10 Y EL 20 DE DICIEMBRE DE 2012:
El Orden Natural que rige la Creación y el Cosmos intervendrá en este
proceso de Metamorfosis coadyuvando al mismo a través del inicio de un
nuevo ciclo cosmogónico que posibilitará la llegada al sistema solar, el
Sol, la Tierra y la Humanidad de corrientes y fuerzas energéticas de
gran pureza –auténtica Energía de Amor- que, además de servir para que
la Tierra complete su propia Metamorfosis vibracional y ancle en la
nueva Dimensión, apoyarán la citada transformación de consciencia de los
seres humanos, aunque respetando siempre el libre albedrío.
Y
en este marco, entre el 10 y el 11 de diciembre, la Madre Tierra, un
espectacular ser vivo con su propio proceso y evolución consciencial,
habrá concluido su travesía por el anillo de gusano y culminado su
Metamorfosis: su vibración ya no será de Tercera de Dimensión, sino de
Cuarta. Y su “Latido” estará alineado con el del Centro Galáctico y el
Cosmos.
Se trata del denominado “alineamiento”, que no es tanto
un fenómeno exterior (que la Tierra se “ponga en fila” con otros
planetas y astros), sino interior, de sintonía de Corazón a Corazón: el
Corazón de la Madre Tierra se alineará con el del Sol y el Centro
Galáctico tal cual los relojes de péndulo se ajustan en su “tic-tac” con
el de mayor tamaño a través del llamado “efecto arrastre”. Y será
debido a este alineamiento por lo que las energías procedentes del
Corazón o Centro del Universo y de la Vía Láctea llegarán a la Tierra de
manera directa, sin las interferencias que ha habido hasta ahora al no
encontrarse el Corazón del planeta alineado con ellos.
Las
manifestaciones exteriores de esto serán muchas, desde la elevación de
la frecuencia electromagnética del planeta (la llamada Resonancia
Schumann, predicha matemáticamente en 1952 por Winfried Otto Schumann,
aunque fue Nicolás Tesla el que la observó por primera vez) al
debilitamiento del magnetismo terrestre, pasando por una fuerte
energetización de toda la Naturaleza.
La Metamorfosis de la
Tierra, alineada y sincronizada con el del Sol, Sirio, las Pléyades y el
Centro Galáctico de la Vía Láctea, posibilitará que, entre el 12 y el
20 diciembre, el planeta y todo lo que lo habita reciba una gran onda de
energía de Amor y consciencia muy pura que será polarizada hacia la
Tierra de manera conjunta por Júpiter y el Sol: el Gran Trígono de
Júpiter (supondrá el inicio de su transformación –ignición- en un nuevo
Sol dentro del sistema solar, proceso que tardará aún miles de años en
completarse) acaecerá el día 12 de diciembre, regalando Amor y
Consciencia desde este planeta, ya en camino de convertir en estrella, a
todo el sistema solar, en general, y a Mercurio, Venus, la Tierra y
Marte, en particular.
La conjunción de todo ello pondrá a
disposición de todas las formas de vida que moran en la Madre Tierra
fuerza y consciencia para alinear y sincronizar su Corazón con el de
ella, alineado ya cosmogónicamente. Y esta sincronización producirá, a
su vez, la conexión ionogenomática de sus respectivos ADN por medio de
las secuencias fractales que en éste existen y que, como si fuera a la
vez una estructura “macro” y “micro”, ligan a cada modalidad de vida con
el ADN del planeta, del mismo modo que asocian el de éste con el del
Sol, el sistema solar y la galaxia en su conjunto.
♥ ENTRE EL 21 Y EL 23 DE DICIEMBRE DE 2012:
En este magno escenario, habrá seres humanos que sientan la necesidad
interior de experimentar un periodo de recogimiento, silencio,
meditación,… (cada cual lo vivirá a su manera y en función de sus
propias circunstancias) que durará tres días (72 horas), del 21 al 23 de
diciembre.
Buscado un ejemplo en la Naturaleza, hay que volver
a retomar el ejemplo de la oruga, que se introduce en la oscuridad de
la crisálida para mutar su ADN, activando componentes durmientes del
mismo, y transformarse en mariposa. Es lo que algunos llaman “tres días
de oscuridad”. Pero no será en el exterior, sino un recogimiento
interior: una experiencia interior (no exterior) y evolutiva (no
traumática). Que nadie se encarcele consciencialmente a si mismo
esperando fenómenos cataclísmicos exteriores.
Y en estos tres
días de recogimiento, acontecerá la citada conexión ionogenomática del
ADN de los seres humanos que lo vivan a través de las secuencias
fractales en él existentes. Este hecho puede ser descrito como la
“distensión” de sus hebras, como cuando se abre una flor, lo que
acelerará la activación de los componentes durmientes del ADN,
preparándolos para experimentar la Metamorfosis. La distensión se deberá
tanto a la llegada de energía exterior como a la Armonía y la Quietud
interior que experimentarán los seres humanos que, recibiéndola,
interactúen con ella desde su propio proceso consciencial. Y permitirá
que se liberen componentes del ADN que hasta ahora se hallaban
aprisionados y tensos (coloquialmente, “estresados”), produciéndose la
aceleración de su activación.
♥ ENTRE EL 24 DE DICIEMBRE DE 2012 Y EL 17 DE MARZO DE 2013:
Al finalizar estos “tres días de oscuridad”, esos seres humanos habrán
acelerado la activación de su ADN y comenzado a cambiar su frecuencia
vibracional en clave de Amor, en consonancia y en sincronía con lo
vivenciado por la Madre Tierra.
◘ ¿Cuáles serán los impactos de tal hecho en ellos? Básicamente, los siguientes:
+ Consciencia de Unicidad y Red: Percepción cada vez más nítida tanto
de la Unicidad de cuanto es como de la Red Consciencial, en sus
distintos niveles y escalas, que liga y entrelaza a los seres humanos
dentro de la Humanidad, a ésta con la Madre Tierra, al planeta con el
sistema solar y así sucesivamente.
+ Multidimensionalidad:
Activación del recuerdo de la naturaleza multidimensional de nuestro
ser, lo que permitirá la conexión con planos más sutiles de consciencia y
existencia en los que también somos y estamos, incluyendo el contacto
con los Hermanos de Luz de otros mundos, planetas, sistemas solares y
galaxias.
+ Tendencia creciente a “no hacer”: La Humanidad ha
creído hasta el momento presente que se nace para hacer y que “nacer” es
sinónimo de “hacer”. Es un paradigma culturalmente muy arraigado el
considerar que venimos y estamos aquí, en esta vida y en este mundo,
para hacer cosas: lograr metas, alcanzar objetivos, producir, construir
lo que sea,… Y en ese hacer -ligado inevitablemente a trabajos, empeños,
esfuerzos, programaciones y controles- se busca la “realización”
personal (cada cual según su “yo y sus circunstancias”), el sentido de
la vida y hasta un sueño de porvenir colectivo en el marco de la
denominada civilización. Metafóricamente expresado, se trata de la
célebre maldición bíblica de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”.
Pero los seres humanos que experimenten lo que se viene sintetizando
sentirán una tendencia creciente a “no hacer” y “verán” con meridiana
claridad que “nacer” es “no-hacer”, que se nace para Vivir y que Vivir
es sencillamente eso, Vivir: no hacer, Vivir… Un “Vivir Viviendo” que no
sabe de pasado ni de futuro y que se plasma exclusivamente en el Aquí y
Ahora. ¿Tan difícil te parece? No te inquietes, que tu Metamorfosis te
mostrará de manera simple y natural lo que Vivir y no-hacer significan.
Lo hará por medio de la Sabiduría que se manifiesta en las palomas, en
las flores, en los árboles y en toda la Naturaleza. La misma Sabiduría
que hace por ti lo que el cerebro de tu cabeza es incapaz de hacer: que
circule la sangre, que funcione el aparato digestivo, que lata el
corazón, que se dilaten los pulmones, que se inmunice el organismo y que
curen las heridas. Con la Metamorfosis, esta Sabiduría natural emanará
del cerebro de tu corazón y se mostrará plenamente en ti, desde ti y
para ti.