sábado, 9 de febrero de 2013
**Estados de Conciencia de 3ª y 4ª Dimensión (2)
Estado de Conciencia de 4ª Dimensión.
El estado de Conciencia de Cuarta Dimensión se
caracteriza por ser capaces de trascender la linealidad "pasado…futuro",
enfocados ya a la contemplación del momento presente como realidad única a considerar.
Realidad que toma sentido por sí misma, sin verse condicionada por "lo
que fue", por "lo que pudiera haber sido" o por "lo que podrá ser".
Cuanto ocurre en nuestra vida cobra sentido en las circunstancias específicas que acompañan al momento presente. La dualidad bueno/malo se transforma en un campo de posibilidades abierto a la capacidad creativa de cada cual.
Todo es novedad, todo lo contemplamos como nuevo contingente de vida,
desde un nuevo amanecer, abiertos a descubrir lo que hasta este
instante no percibíamos de nuestra circunstancia. Nuestra "apertura
perceptiva" abre un nuevo mundo de posibilidades.
Los hemisferios cerebrales ya no trabajan independientemente,
sino aunados en una dinámica al modo de la emisión en estéreo, donde
las afectaciones emocionales son reconsideradas desde la comprensión de
una realidad más global, y los pre-juicios inerciales son trascendidos
por el conocimiento de sutilezas vivenciales del Ser que Somos,
enmarcadas en la intemporalidad.
Los sentidos se centran en percibir cuanto viene a ofrecernos el instante presente,
no ya para ser enfocado hacia un futuro, sino para ser vivenciado a
fin de enriquecernos con su contenido. Sus diversas opciones se
despliegan en función de la apertura que vayamos desarrollando hacia
esos posibles contenidos, en lo cual va a jugar importante papel la
desprogramación mental y el desapego emocional que hayamos alcanzado a
experimentar.
Desde este estado de conciencia, todo es una nueva plataforma para nuestra creatividad, desde la cual construir el mundo de sensaciones y aconteceres que nos alimente de felicidad.
Nada está en nuestro interior, nada es inherente a cada uno de nosotros.
Todo está en el campo de la colectividad, en la atmósfera psíquica
terrestre desde la cual y en base a la especialización que cada cual va
cultivando, canalizamos hacia nuestra experiencia personal aquello que
deseamos ir dando vida, en lo cual y al mismo tiempo lo vamos
trascendiendo hacia mayores sutilezas.
Sin los patrones del miedo ni de los pre-juicios,
sólo necesitamos de los nuevos modos de volcarnos a la experiencia del
presente. Y al potenciar nuestra atención al presente, éste cobra más
eficacia para el resultado final de nuestras materializaciones, sin
tantas dilaciones como cuando nos volcábamos a la consideración de un
tiempo más… largo, donde la energía de nuestra conciencia se repartía
por la extensa linealidad entre pasado y futuro.
El fluido a través del cual discurre la Conciencia es el aire que respiramos.
Para poder captar todo el contenido de una situación, de un instante
concreto, es preciso situarnos en una respiración nasal profunda y
serena. Con ella los niveles de conciencia se abren y agudizan. Las
células olfatorias de cada orificio nasal activan con la respiración
el hemisferio cerebral de su mismo lado; ambos son pues
imprescindibles. Las situaciones tienen su propia energía que las
define, situarnos en la conciencia de que "respiramos de esas energías",
amplía el caudal de interacción entre nosotros y la situación, por lo
que las posibilidades de percibir de ellas nuevos contenidos aumentan.
Para desarrollar las posibilidades de intervención conjunta de los dos hemisferios cerebrales,
es necesario la ejercitación de la "dinámica corporal" donde
intervengan de forma combinada las estructuras musculares de las
extremidades de ambos lados del cuerpo, a fin de generar los canales
blancos neuronales de interacción cerebral. E igualmente las
estructuras musculares "internas" (pecho) y "externas" (espalda) del
tórax, con el fin de saber trascender la tendencia a la memorización a
la que nos someten las internas.
Cuando se hace referencia a la Quinta Dimensión,
se concreta el que "todo ocurre en un mismo instante, y allá y cuando
te enfocas hacia algo". También se dice que no creamos con las formas,
sino con patrones de luz, y donde la mente racional juega simplemente
un papel para el bienestar del cuerpo.
Dado que este estado de conciencia sería fruto de un avance considerable sobre el de cuarta dimensión, dejemos aquí sus consideraciones para poder abordarlas, si surge la motivación, en otro tiempo presente diferente al que en este momento es.
**Estados de Conciencia de 3ª y 4ª Dimensión (1)
Se trata de los diferentes estados de conciencia en los que podemos "ubicarnos" en nuestra actitud cotidiana y de cara a cuantos acontecimientos se nos van presentando:
Estado de Conciencia de 3ª Dimensión
En el estado de Conciencia de Tercera Dimensión abordamos las situaciones y los acontecimientos de una manera "lineal" y circunscritos en el "tiempo" pasado…futuro.
En ella concebimos que el "hoy" es la consecuencia del "ayer" y que lo
debemos enfocar hacia un "mañana"; pero más esencialmente es el que
"el presente hay que concebirlo desde las consideraciones o patrones
que hasta hoy hemos ido concibiendo de sus contenidos".
Con este proceder, "lo que ayer ya fue" es lo que sostiene la realidad de lo que hoy se nos presenta. Por tanto, necesitamos contar con aquello que nos fue generando las circunstancias que hoy suceden ante nosotros. En todo esto la Memoria juega un papel esencial.
"Gracias" a ella podemos retroceder en el tiempo y traer a nuestra
conciencia presente lo que complemente a éste con aquello que deseamos
aliente a nuestro estado emocional del hoy. Esa Memoria puede ser del
mero nivel mental o bien a través de personas, documentos,
titulaciones, libros, objetos, circunstancias,…
En esta dimensión dispersamos nuestra energía vital entre infinidad de factores
que nada tienen que ver con lo que la Vida nos presenta en cada
instante para que la abordemos con lo que internamente hemos ido
construyendo de valores humanos, es decir, con "nuestra realidad
personal de hoy". La improvisación o espontaneidad, en esa tercera
dimensión queda condicionada por el apego al recuerdo de criterios e
inercias anteriores que afloran con toda soltura desde los niveles del
subconsciente, con lo cual nuestra capacidad creativa o innovadora se
ve ante gran dificultad.
Nuestras intervenciones estarán presididas por el
hábito adquirido para afrontarlas, basado en lo que nos posibilitaba
"resolver". Mas "esa parte de nosotros" (el ego que se define con
tal especialidad y al cual seguimos reforzando) condicionará la posible
intervención de "las nuevas opciones de ego alternativo" que tratamos
de cultivar para el nuevo estado de conciencia acercado a la cuarta
dimensión.
Basados en la plataforma de "lo que fue" y de "lo que en alguna ocasión nos sirvió para "resolver", las respuestas y logros seguirán presentándose de la misma forma,
con los mismos resultados, generando una espiral repetitiva de
acontecimientos y situaciones. El momento presente no será más que la
evocación de la diversidad de aconteceres pasados, proyectados en la
ilusión de que constituyan un futuro.
Esta plataforma de "lo que fue" se ve reforzada por el "miedo" que genera la incertidumbre de nuestra supervivencia,
que a su vez se apoya en esa secuencia lineal del tiempo que perciben
nuestros sensores físicos, donde todo aparece con un principio y un
final, con un aparecer y un desaparecer. Percibimos todo desde la
dualidad a la que nos somete el espacio-tiempo, necesario para el
desarrollo "inicial" de nuestras conciencias. Desde tal dualidad y
basándonos en lo que para cada uno de nosotros fueron los aconteceres
de la vida, desarrollamos los conceptos del bien y del mal, de la vida y
de la muerte, de lo correcto y lo incorrecto,… sin darle importancia a
que todo lo hacemos desde una opción de subjetividad basada en
circunstancias y enfoques muy específicos en el tiempo y el espacio,
diferentes en alguna característica con las que hoy se presentan.
Se suele culpar esta opción de conciencia a un predominio de uso del hemisferio cerebral racional (el izquierdo) por cuanto en él se desarrolla la mente analítica, pero son nuestras inercias y apegos emocionales, surgidos del hemisferio derecho,
los que mantienen la fuerza de incidencia de la plataforma de miedos
sobre la que seguimos basando nuestro comportamiento, necesitado de las
inercias y presupuestos del ayer.
**... Morir es tan normal como nacer.
... Morir es tan normal como nacer.
Y sin embargo la muerte ha sido desterrada de nuestra sociedad. La gente muere cada vez más en hospitales y residencias, aunque exista una creciente preferencia por morir en casa o en un hospice (centro de cuidados paliativos para enfermos terminales).
¿Qué es la muerte? ¿Qué es la vida?
Y. . . ¿qué ocurre
cuando estoy muerto?
¿Por qué la mayor parte de la gente teme a la
muerte?
Sin duda, la muerte puede suponer una liberación tras una
penosa enfermedad.
¿Por qué los doctores a menudo perciben
la muerte de
un paciente como un fracaso por su parte?
¿Porque el o la paciente ha
perdido su vida?
¿Por qué ya no se permite a la gente «simplemente»
morir de una enfermedad grave, terminal, sino que se
los conecta a un
ventilador y se les proporciona alimentación artificial a través de
tubos y catéteres?
¿Por qué algunas personas en los estadios finales de
una enfermedad cancerosa optan por la quimioterapia,
que tal vez
prolongue su vida por un corto espacio
de tiempo, pero, desde luego, no
siempre mejora
la calidad de la vida que les queda?
¿Por qué nuestro
primer impulso es prolongar la vida
y retrasar la muerte a toda costa?
¿Es el miedo a la muerte la razón?
Y... ¿es este miedo producto de la
ignorancia de lo que la muerte podría ser?
¿Son precisas nuestras
suposiciones sobre la muerte?
¿Es realmente la muerte el final de todo?
Incluso la formación médica dedica escasa atención a
lo que la muerte podría ser. En el momento de su graduación, la mayor
parte de los médicos no se ha detenido a pensar demasiado sobre ella. A
lo largo de la vida, 500.000 células del cuerpo mueren cada segundo,
30 millones cada minuto y 50.000 millones cada día. Estas células son
reemplazadas en su totalidad diariamente, proporcionando a cada persona
un cuerpo casi nuevo cada dos años.
La muerte celular, por tanto, no es
lo mismo que la muerte física. En vida, nuestro cuerpo cambia
constantemente de un segundo a otro. Sin embargo, ni lo sentimos ni
somos conscientes de ello.
¿Cómo podemos explicar la continuidad de
este
cuerpo en permanente cambio?
Las células son bloques de construcción
comparables a los de una casa, pero...
¿quién diseña, planifica y coordina
la construcción de esta casa?
Sin duda, no los bloques de construcción
por sí mismos. Así que la pregunta obvia es:
¿qué explica la
construcción y coordinación de un cuerpo siempre cambiante de un
segundo a otro?
…/… La evidencia demuestra que la mayor parte de la
gente pierde el miedo a morir después de una ECM. Su experiencia les
dice que la muerte no es el fin de todo y que la vida sigue adelante de
un modo u otro.
Un paciente me escribió después de su ECM:
"No estoy cualificado para discutir algo que sólo
puede ser demostrado mediante la muerte. En cualquier caso, para mí,
personalmente, esta experiencia ha sido decisiva para convencerme de que
la conciencia perdura más allá de la tumba. Lo muerto ha resultado no
estarlo, sino ser otra forma de vida".
…/… Gran parte de los especialistas en la
investigación de la conciencia, incluyendo a neurocientíficos,
psicólogos, psiquiatras y filósofos, son aún de la opinión de que hay
una explicación materialista y reduccionista para la conciencia. El
conocido filósofo Daniel Dennett cree, como muchos otros, que la
conciencia no es sino materia, y que la experiencia subjetiva de
nuestra conciencia como algo puramente personal y distinto de las de
los demás es una mera ilusión. Según estos científicos, la conciencia
surge enteramente de la materia que constituye nuestro cerebro.
…/… Algunos científicos, como el filósofo David
Chalmers, son más receptivos y se toman la conciencia con seriedad: «La
conciencia plantea los problemas más desconcertantes de la ciencia de
la mente. No hay nada que conozcamos más en profundidad que la
experiencia consciente, y sin embargo no hay nada más arduo de
explicar».
… En el pasado, las nuevas formas de ciencia
surgieron cuando las ideas científicas predominantes no podían explicar
ciertos fenómenos. A comienzos del siglo XX, por ejemplo, surgió la
física cuántica debido a que la física clásica era incapaz de dar
respuesta a ciertos hallazgos. La física cuántica dio un giro a la
visión preestablecida que teníamos del mundo material. El hecho de que
la nueva percepción que nos ofrece la física cuántica esté siendo
aceptada sólo paulatinamente puede atribuirse a la visión del mundo
materialista con la que la mayoría de nosotros hemos crecido.
Según algunos físicos cuánticos, la física cuántica
concede a nuestra conciencia un papel decisivo en el proceso de crear y
experimentar la realidad perceptiva. Dicha interpretación, que aún no
es ampliamente aceptada, postula que nuestra imagen de la realidad se
basa en la información recibida por nuestra conciencia. Esto transforma
la ciencia moderna en una ciencia subjetiva en la que la conciencia
desempeña un rol fundamental. .../...
http://campomorfico.com/consciencia.htm
miércoles, 30 de enero de 2013
**Cuál me propones?... ayudame...
♥ - " Me ayudarías...? " - ♥
Si te dijera:
"... voy a hacer un programa de radio"
Me ayudarías a encontrarle un nombre a mi programa...?
Cuál me propones...?
... ayudame y...
Encontrame en FACE como: Cata Catalina
♥...te comparto un cuento
1.- Se desdibuja el horizonte y es allí donde las hadas duermen...!!!
Todos los seres que se desvelan o no pueden conciliar el sueño... que son atrapados por el insomnio...
Todos deberían viajar al paisaje del sueño, donde la atmosfera los hace dormitar.
Alli flota un polvillo mágico dorado que lo levanta el hada con sus alitas y al deslizarse se escucha una adormecedora melodia musical... que relaja el cuerpo... la mente y el alma...y hace que te duermas con un gesto angelical !!!
Si te dijera:
"... voy a hacer un programa de radio"
Me ayudarías a encontrarle un nombre a mi programa...?
Cuál me propones...?
... ayudame y...
Encontrame en FACE como: Cata Catalina
♥...te comparto un cuento
1.- Se desdibuja el horizonte y es allí donde las hadas duermen...!!!
Todos los seres que se desvelan o no pueden conciliar el sueño... que son atrapados por el insomnio...
Todos deberían viajar al paisaje del sueño, donde la atmosfera los hace dormitar.
Alli flota un polvillo mágico dorado que lo levanta el hada con sus alitas y al deslizarse se escucha una adormecedora melodia musical... que relaja el cuerpo... la mente y el alma...y hace que te duermas con un gesto angelical !!!
Que tu sueño sea bendito y en compañía de los ángeles.
Nos encontramos en el Paisaje de los Sueños.
domingo, 27 de enero de 2013
**Creando Sincronías - Creando Realidades !!!
Alinéate
mediante la gratitud y la visualización
con el orden que hace
funcionar y que supervisa toda la realidad.
Este
es el paso en que los milagros realmente empiezan a ocurrir. Aquí
surgen las coincidencias significativas, también conocidas como
"sincronicidades", para acelerar el proceso de crear tu
realidad de maneras intensas (¡y emocionantes!).
Una
autora inspirada se sienta en el tren y descubre que la persona que
se sienta a su lado es un editor. En el curso de la amistosa
conversación que mantienen, ella se entera de que la editorial ha
estado buscando activamente un libro como el que está escribiendo
ahora mismo. Una semana después, tiene un contrato y un avance. Un
año después, nuestra autora tiene un éxito de ventas. Una década
después, es uno de los autores más reconocidos en el campo de la
ficción, escribe lo que ella quiere, cuando quiere... desde su
cómoda y redecorada casa en Irlanda.
Un
joven entrenador personal visualiza que es dueño de un gimnasio al
que denomina "Para el Resto de Nosotros", un lugar donde se
anima a optimizar su salud a las personas normalmente alienadas de
estas actividades. A pesar de sus esfuerzos, no puede conseguir el
capital para ponerse en marcha. Limpiando una caja de recuerdos de su
infancia, encuentra algunos títulos "sin valor" que una
tía le compró cuando tenía cinco años. Y ocurre que el valor de
los títulos ha aumentado considerablemente: ¡Valen ochenta mil
euros! En menos de dos meses abre las puertas, recibe a sus primeros
clientes y empieza a recorrer con ellos el camino de la puesta en
forma.
Una
madre soltera que trabaja simultáneamente en tres empleos a tiempo
parcial (ninguno de los cuales le ofrece un seguro de salud) sueña
con encontrar un trabajo con dedicación completa en su campo, un
trabajo que le ofrezca grandes ventajas y un horario que le permita
estar en casa cuando su hijo sale de la escuela. Un día, esperando
el autobús, se agacha para recoger un trozo de papel de periódico y
lee un anuncio en el que piden a alguien con sus talentos y
capacidades. Como el periódico se publica en una ciudad que está a
muchos cientos de kilómetros, éste es un anuncio que nunca habría
leído si los acontecimientos hubieran seguido su curso habitual. La
emoción de la coincidencia le motiva a tomar unas horas preciosas de
su agotador horario para presentar su solicitud. En unos pocos días
el trabajo es suyo.
La
mayoría de nosotros hemos experimentado al menos uno de estos
maravillosos momentos en nuestra vida. Muchas personas han
experimentado docenas de ellos, e incluso cientos. Y algunas de sus
historias hacen que los eventos descritos anteriormente parezcan casi
habituales. Por tanto, sabemos que ocurren, y que ocurren de maneras
magníficas.
La
cuestión es: ¿Cómo puedes hacer que surjan cada vez más en tu
vida para ayudarte a manifestar tus visiones y permitir que tu
existencia fluya más suavemente? ¿Cómo puedes convertirte en un
creador que pueda contar una intervención milagrosa tras otra? ¿Cómo
puedes llegar a convertirte en un atrayente de sincronicidades?
Para
ello, tienes que desarrollar una relación con la fuente de todas las
sincronicidades.
Incluso
si eres ateo, o simplemente una persona sin orientación religiosa o
espiritual, puedes ver que hay orden en el universo: un conjunto de
leyes y principios que hacen funcionar todas las cosas en perfecta
sincronicidad. El dibujo espiral de una concha marina que tu niño
recoge durante un paseo por la playa responde a un patrón matemático
idéntico al de nuestra galaxia. Cuando plantas una semilla que se
convertirá en un árbol, no tienes que preocuparte de colocarla
cuidadosamente para que el tronco y las hojas se eleven hacia el
cielo, mientras sus raíces se hunden en el suelo en busca de agua.
Todas las semillas saben que las raíces siempre crecen hacia abajo y
los tallos siempre crecen hacia arriba. Y el cuerpo humano, si tiene
una pequeña oportunidad, siempre tiende hacia la salud y a alejarse
de la enfermedad.
Todo
esto, y mucho más, indica la existencia de una sabiduría
intrínseca, de un orden que está más allá de la comprensión
racional, operando dentro y a través de todas las cosas.
Algunas
personas se refieren a esta sabiduría llamándole "Dios" o
"Espíritu". Otros le llaman la "Ley Natural".
El doctor D.D.Palmer, que fundó la profesión quiropráctica en
1895, lo llamó "Inteligencia Universal", el mismo nombre
que yo le daré aquí. Cualquiera que sea el nombre que le des, no
cabe duda de que esta sabiduría intrínseca dirige la sinfonía de
la existencia, orquestando al mismo tiempo los movimientos
individuales de nuestras vidas.
Conectando
conscientemente con esta inteligencia universal puedes co-crear la
realidad que quieres para ti mismo y para el mundo mucho más
rápidamente. Pero, ¿qué ha de hacer uno para contactar con algo
tan vasto y maravilloso, y cómo se llega a conectar con ello? Las
experiencias de quienes lo viven nos prueban que al menos dos de los
modos más poderosos de conectar son asombrosamente simples: gratitud
y visualización.
CONECTA
CON LA GRATITUD
Cuando
tu estado de conciencia refleja la abundancia del Universo, extraes
todo lo que quieres manifestar del reino de las posibilidades y lo
llevas a la realidad de una manera casi magnética. Piensas
fácilmente los pensamientos positivos, y sientes las emociones
positivas que necesitas para producir tu visión. Cada momento que
pasas en conciencia de abundancia, tu energía de manifestación está
en su máximo. Además, cada uno de esos momentos te vacuna contra
los pensamientos y sentimientos negativos que podrían tratar de
surgir posteriormente y bloquear tu manifestación.
La
gratitud te sitúa en un poderoso y persistente estado de conciencia
de abundancia. Si quieres manifestar resultados preciosos en tu vida,
siéntete agradecido por las cosas hermosas que ya estás viendo a tu
alrededor. Si quieres manifestar hermosos resultados para otras
personas o para el mundo, siéntete agradecido por la abundancia que
ya poseen, por las riquezas de nuestro planeta.
Hasta
tu trabajo estresante te da la oportunidad de conocer personas nuevas
e interesantes y de desarrollar de manera importante tus habilidades
y tu madurez espiritual. Hasta un alcohólico puede sentir el sol en
su rostro y tocar una hoja; hasta las personas que no tienen para
comer pueden sentir alegría al ver sonreír a un niño. Todos
experimentamos abundancia cada día.
Es
imposible sentir gratitud y al mismo tiempo sentir las emociones que
impiden manifestar, como conciencia de pobreza, miedo o desesperanza.
Es
imposible que la duda y el agobio alteren tus sueños cuando sientes
y expresas gratitud por la abundancia de tu vida y del mundo.
¿Tienes
satisfechas las necesidades básicas? ¿Tienes suficiente para comer?
¿Dispones de ropa adecuada y de un techo seguro? (Si es así, eres
rico en comparación con la mayoría de la población de nuestro
mundo.) ¿Hay en tu vida personas que te aman? ¿Amigos íntimos y
familiares que te dan apoyo? ¿Están tus hijos sanos y seguros?
¿Puedes caminar, hablar, cantar y usar tu energía para hacer cosas
que te gustan y que sirven a los demás? ¿Tienes un trabajo que te
satisface?
Ya estás viviendo en la abundancia del universo. Toma
conciencia de esa abundancia por medio de la gratitud, y verás
ocurrir milagros.
CONECTA
CON LA VISUALIZACIÓN
Empleando
la visualización, llena tu mente y tu corazón de los pensamientos y
emociones que necesitas para manifestar tu visión, experimentándola
con todos sus vibrantes colores y detalles.
Cada
pensamiento positivo e inspirador que dedicas a tu visión la acerca
un paso más a ti. Cada emoción positiva y conmovedora que sientas
con respecto a tu visión la acerca dos pasos más a ti. Estas
poderosas herramientas te ayudarán a conectar conscientemente con la
Inteligencia Universal.
domingo, 20 de enero de 2013
** AMAR A UN SER HUMANO...
Amar a un ser humano es aceptar
la oportunidad de conocerlo
verdaderamente
y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir
lo que
guarda más allá de sus máscaras y sus defensas...
...contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y sus alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vació y carente de sentido, que no puede confiar en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.
Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta al confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por sí mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearlas que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.
Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto... si tú quieres recibirlo".
Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de sí mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo le entristece, sin dejarle arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.
Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que le brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el Otro de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.
Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida tina experiencia más rica y más llena de sentido.
Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios límites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con, gratitud por los tesoros compartidos.
Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tú formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.
Susana Syro
**Mientras Duermo... espacio entre dos momentos conscientes!!!
Mientras Duermo (Dr. Garnier Mallet)
¿Qué tal si empezamos a imaginarnos como información configurada en un cuerpo que emite y absorbe energía constante?
Aunque
es difícil de asimilar, quizá Jean Pierre Garnier Malet -un físico
francés- nos ayude a entender en la siguiente entrevista cómo el “yo
cuántico” elige el mejor de los futuros posibles mientras dormimos…
La noticia comienza así: En 1966 un joven estudiante, Jean-Pierre
Garnier Malet, sorprende a la comunidad científica publicando un
articulo en la Académica de las ciencias de París. Más tarde, en 1988,
hace un asombroso descubrimiento relacionado con las propiedades del
tiempo. Su teoría acerca del desdoblamiento del tiempo, publicada entre
1998 y el 2006, aporta muchas primicias científicas. También, y sobre
todo, permite explicar el mecanismo de la vida, de nuestros pensamientos
y de usar lo mejor posible las intuiciones, instintos y premoniciones
que este desdoblamiento pone a nuestra disposición en todo momento. Con
la ayuda de su esposa Lucile, El Dr. Garnier-Malet ha encontrado la
mejor manera de usar la prodigiosa energía que nos ofrece actualmente el
final del ciclo de desdoblamiento del tiempo, para obtener un
equilibrio permanente.
Por ignorancia, este “final de los tiempos” nos pone en aprietos, además hace pensar a algunas personas, erróneamente, en un final del mundo y crean de esta manera y sin saberlo, toda clase de caos potenciales.
La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada al cinturón de Kuiper de planetoides que están en el origen de explosiones solares de envergadura, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: “Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos”. Hace algún tiempo expuso su teoría (explicada en el libro Cambia tu futuro por las aperturas temporales) en la librería Épsilon de Barcelona, donde se le hizo esta entrevista.
ENTREVISTADORA: Su teoría ¿está avalada por la ciencia?
GARNIER: La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo?
Sí, pero sencillito.
Por ignorancia, este “final de los tiempos” nos pone en aprietos, además hace pensar a algunas personas, erróneamente, en un final del mundo y crean de esta manera y sin saberlo, toda clase de caos potenciales.
La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada al cinturón de Kuiper de planetoides que están en el origen de explosiones solares de envergadura, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: “Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos”. Hace algún tiempo expuso su teoría (explicada en el libro Cambia tu futuro por las aperturas temporales) en la librería Épsilon de Barcelona, donde se le hizo esta entrevista.
“Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos”
ENTREVISTADORA: Su teoría ¿está avalada por la ciencia?
GARNIER: La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo?
Sí, pero sencillito.
Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo
consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible
en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo
consciente.
¿Y todo eso sin enterarnos?
Exacto. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello.
¿Así funciona el tiempo?
Sí, en cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo.
¿?
Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.
¿Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo?
Sí, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento, lo que ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar.
Tenía entendido que las leyes de la cuántica no se aplicaban a las cosas grandes.
El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.
¿Nuestro otro yo cuántico crea nuestra realidad?
Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada.
¿Estoy desdoblada como la partícula?
Sí. Y sabemos que, si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz. ¿Conoce el principio de los gemelos de Langevin?
No.
En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley.
Entonces, en ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.
Exacto: si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo.
Estupenda propiedad, ¿pero quién es el que viaja?, ¿yo?
Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.
¿Y cómo asimilamos esa información?
En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada.
¿Y todo eso sin enterarnos?
Exacto. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello.
¿Así funciona el tiempo?
Sí, en cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo.
¿?
Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.
¿Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo?
Sí, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento, lo que ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar.
Tenía entendido que las leyes de la cuántica no se aplicaban a las cosas grandes.
El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.
¿Nuestro otro yo cuántico crea nuestra realidad?
Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada.
¿Estoy desdoblada como la partícula?
Sí. Y sabemos que, si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz. ¿Conoce el principio de los gemelos de Langevin?
No.
En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley.
Entonces, en ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.
Exacto: si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo.
Estupenda propiedad, ¿pero quién es el que viaja?, ¿yo?
Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.
¿Y cómo asimilamos esa información?
En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada.
Vaya.
El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición.
¿Fabricamos potenciales por medio de nuestro pensamiento?
Así es. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: “No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti”. No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.
Es difícil controlar el pensamiento.
De día, mucho; pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas.
¿Es como una oración?
No: es una relación, y hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.
El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición.
¿Fabricamos potenciales por medio de nuestro pensamiento?
Así es. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: “No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti”. No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.
Es difícil controlar el pensamiento.
De día, mucho; pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas.
¿Es como una oración?
No: es una relación, y hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.
“Nosotros, como el tiempo, también nos desdoblamos”
... Asombroso!!!
... Asombroso!!!
viernes, 18 de enero de 2013
**Un científico y su Experiencia Cercana a la Muerte...
Introducción: La
famosa revista Newsweek sorprendia a muchos en su edición de Octubre
2012 con una portada y un titular impactante:
"El cielo es real - La
experiencia de un Doctor
en el más allá".
La
revista publica un artículo escrito por un prestigioso neurocirujano
estadounidense que luego de haber vivido una Experiencia Cercana a la
Muerte (ECM), asegura haber visto y viajado al más allá.
Presentamos a continuación la traducción completa de la nota de Newsweek.
Como neurocirujano, yo no creía en el fenómeno de las experiencias
cercanas a la muerte. Hijo de un neurocirujano, crecí en un mundo
científico. He seguido el camino de mi padre y me convertí en un
neurocirujano académico, enseñando en Harvard Medical School y otras
universidades.
Entiendo
lo que ocurre en el cerebro cuando las personas están a punto de morir,
y siempre había creído que había una buena explicación científica
para los viajes celestiales fuera del cuerpo, descritos por aquellos que
escapaban a la muerte por poco. El cerebro es un mecanismo
sorprendentemente sofisticado pero extremadamente delicado.
Si
se reduce la cantidad de oxígeno que recibe, así sea la cantidad más
pequeña, este reaccionará. No era una gran sorpresa que las personas que
habían sufrido un traumatismo grave regresaran de sus experiencias con
historias extrañas. Pero eso no significaba que habían viajado a algún
lugar real. Aunque me consideraba un creyente cristiano, era más de
título que de creencia real. No me molestaban los que querían creer que
Jesús era más que simplemente un buen hombre que había sufrido a manos
del mundo. Simpatizaba profundamente con aquellos que querían creer que
había un Dios en alguna parte ahí fuera que nos amaba
incondicionalmente.
De
hecho, envidiaba a esas personas la seguridad que esas creencias sin
duda les proporcionaban. Pero como científico, simplemente creía que
era incorrecto creer en eso. En el otoño de 2008, sin embargo, después
de siete días en un estado de coma en el que se inactivó la parte
humana de mi cerebro, el neocortex, experimenté algo tan profundo que me
dio una razón científica para creer en la conciencia después de la
muerte. Se cómo pronunciamientos como el mio les suenan a los
escepticos, así que voy a contar mi historia con la lógica y el
lenguaje del científico que soy. Muy temprano por la mañana, hace
cuatro años, me desperté con un dolor de cabeza muy intenso.
En
cuestión de horas, mi corteza entera - toda la parte del cerebro que
controla el pensamiento y la emoción, y que en esencia que nos hace
humanos - se había apagado.
Los
médicos del Hospital General de Lynchburg en Virginia, un hospital
donde yo mismo trabajaba como neurocirujano, determinaron que de alguna
manera había contraído una meningitis bacteriana muy poco frecuente que
ataca sobre todo a los recién nacidos. Bacterias de e. coli habían
penetrado en mi líquido cefalorraquídeo y estaban comiendo mi cerebro.
Cuando entré en la sala de emergencias aquella mañana, mis posibilidades
de supervivencia en algo más que un estado vegetativo ya eran bajas.
Pronto estas posibilidades cayeron a casi nulas. Durante siete días
estuve en un coma profundo, mi cuerpo sin respuestas, mis funciones
cerebrales superiores totalmente fuera de línea. Luego, en la mañana de
mi séptimo día en el hospital, mientras mis médicos consideraban si se
suspendía el tratamiento, mis ojos se abrieron de golpe. No hay una
explicación científica para el hecho de que mientras mi cuerpo estaba
en estado de coma, mi mente - mi conciencia, mi yo interior - estaba
viva y bien. Mientras las neuronas de mi corteza cerebral fueron
aturdidas hasta su total inactividad por las bacterias que las habían
atacado, mi conciencia liberada del cerebro había viajado a una
diferente y mayor dimensión del universo: una dimensión que nunca había
creído que podía existir, y que mi viejo yo previo al coma hubiera
estado mas que feliz explicando que se trataba de una simple
imposibilidad. Pero esa dimensión, a grandes rasgos, la misma que
describen incontables personas que han vivido experiencias cercanas a la
muerte u otros estados místicos, está allí. Existe, y lo que vi y
aprendí allí me ha puesto literalmente en un mundo nuevo: un mundo en
el que somos mucho más que nuestros cerebros y cuerpos, y donde la
muerte no es el final de la conciencia, sino más bien un capítulo de un
vasto e incalculablemente positivo viaje. No soy la primera persona en
tener evidencia de que la conciencia existe más allá del cuerpo. Breves y
maravillosos destellos de este reino son tan antiguos como la historia
humana. Pero hasta donde yo se, nadie antes que yo haya viajado alguna
vez a esta dimensión mientras su corteza estaba completamente apagada,
y mientras que su cuerpo estaba bajo observación médica al minuto, como
lo estuvo mi cuerpo durante los siete días completos de mi estado de
coma. Todos los argumentos principales en contra de las experiencias
cercanas a la muerte sugieren que estas experiencias son el resultado de
un mínimo, transitorio, o parcial mal funcionamiento de la corteza cerebral.
Sin
embargo, mi experiencia cercana a la muerte no tuvo lugar mientras mi
corteza estaba funcionando mal, sino mientras estaba simplemente
apagada.
Esto
se desprende claramente de la gravedad y la duración de mi meningitis, y
de la complicación cortical global documentada por los escaneos TC y
exámenes neurológicos. Según el conocimiento médico actual sobre el
cerebro y la mente, no hay absolutamente ninguna manera de que yo
pudiera haber experimentado ni siquiera una conciencia débil y limitada
durante mi tiempo en el estado de coma, y mucho menos la odisea hiper
vívida y completamente coherente que experimenté. Me tomó meses aceptar
lo que me pasó. No solo la imposibilidad médica de que había estado
consciente durante mi coma, pero más importante aún, las cosas que
sucedieron durante ese tiempo.
Hacia
el comienzo de mi aventura, yo estaba en un lugar de nubes. Grandes,
esponjosas, de color rosa-blanco, que se presentaron nítidamente en
contraste con el profundo cielo negro-azul. Más alto que las nubes,
inconmensurablemente más alto, una multitud de seres transparentes y
brillantes se movÃan trazando arcos por el cielo, dejando largos trazos
como serpentinas detrás de ellos. ¿Pájaros? ¿Ángeles? Estas palabras
las registré más tarde, cuando estaba escribiendo mis recuerdos. Pero
ninguna de estas palabras hace justicia a estos seres, que eran,
sencillamente, diferentes a todo lo que he conocido en este planeta.
Eran más avanzados. Formas superiores. Un sonido, enorme y retumbante
como un canto glorioso, descendió desde lo alto, y me pregunté si los
seres alados lo estaban produciendo.
Nuevamente,
pensando en ello más tarde, se me ocurrió que la alegría de estas
criaturas mientras volaban alto era tal, que tenían que emitir este
sonido, y que si la alegría no salía de ellos de esta manera entonces
simplemente no serían capaces de contenerla.
El
sonido era palpable y casi material, como una lluvia que se puede
sentir en tu piel, pero que no te moja. Ver y escuchar no estaban
separados en este lugar donde ahora estaba.
Podía
escuchar la belleza visual de los cuerpos plateados de esos seres
brillantes que estaban arriba, y pude ver la perfección creciente,
alegre de lo que cantaban. Parecía que no se podía ver o escuchar
ninguna cosa en este mundo sin volverse parte de ella, sin unirse con
ello de alguna forma misteriosa.
Una
vez mas, desde mi perspectiva presente, me permito sugerir que no se
podrÃa mirar “haciaâ€� nada en ese mundo en absoluto, porque la
palabra "hacia" en sà misma implica una separación que allà no
existÃa. Cada cosa era distinta, pero cada cosa era también una parte
de todo lo demás, al igual que los diseños ricos y entremezclados en
una alfombra persa ... o en el ala de una mariposa. Se vuelve más
extraño aún. Durante la mayor parte de mi viaje, alguien más estaba
conmigo. Una mujer. Ella era joven, y me acuerdo de cómo era en detalle.
Tenía los pómulos altos y ojos profundamente azules. Trenzas doradas
enmarcaban su hermoso rostro. La primera vez que la vi, estabamos juntos
cabalgando sobre una superficie con un intrincado patrón, que después
de un momento me di cuenta que era el ala de una mariposa.
De
hecho, millones de mariposas estaban alrededor de nosotros, enormes y
agitadas olas de ellas, que se zambullían en un bosque y volvían de
nuevo a nuestro alrededor.
Era un río de vida y color, moviéndose a través del aire.
La
vestimenta de la mujer era simple, como la de un campesino, pero sus
colores en polvo azul, índigo y pastel de naranja-durazno tenían la
misma abrumadora y super vívida vitalidad que todo lo demás.
Ella
me miró con una mirada que, si la vieras durante cinco segundos, haría
que tu vida entera hasta ese punto valiera la pena, sin importar lo que
haya ocurrido en ella hasta ahora.
No
era una mirada romántica. No era una mirada de amistad. Era una mirada
que de alguna manera estaba más allá de todo esto, más allá de todos los
diferentes tipos de amor que tenemos aquí en la tierra. Era algo
superior, que contenía todos estos tipos de amor en si mismo, mientras
al mismo tiempo era mucho mayor que todos ellos. Sin pronunciar una sola
palabra, ella me habló. El mensaje me atravesó como un viento, y al
instante comprendí que era cierto.
Lo
supe de la misma manera en que supe que el mundo que nos rodeaba era
real, no era una fantasía pasajera e insustancial. El mensaje tenía
tres partes, y si tuviera que traducirlas al lenguaje terrenal, sería
algo como esto: "Ustedes son amados y apreciados, muchísimo y para
siempre." "No tienes nada que temer." "No hay nada que puedas hacer
mal." El mensaje me inundó con una inmensa y loca sensación de alivio.
Era como si me hubieran entregado las reglas de un juego al que había
estado jugando toda mi vida sin nunca haberlo comprendido plenamente.
"Te vamos a mostrar muchas cosas aquí", dijo la mujer, una vez más, sin
llegar a utilizar estas palabras, sino transmitiéndome directamente su
esencia conceptual.
"Pero
eventualmente vas a regresar". Para ello, solo tenía una pregunta.
¿Regresar a dónde? Un viento cálido soplaba, como los que surgen en los
días más perfectos de verano, sacudiendo las hojas de los Ãrboles y
fluyendo como agua celestial.
Una
brisa divina. Esto cambió todo, transformando el mundo a mi alrededor
en una octava incluso más alta, una vibración más alta. A pesar de que
aun tenía una pequeña función del lenguaje, al menos la idea que
tenemos en la Tierra, sin decir palabras comencé a formular preguntas a
este viento, y al ser divino que sentía que trabajaba detrás de mí o
dentro de mí. ¿Dónde está este lugar? ¿Quien soy yo? ¿Por qué estoy
aquí? Cada vez que expresé silenciosamente una de estas preguntas, la
respuestas llegaron inmediatamente, en una explosión de luz, color, amor
y belleza que soplaba a través de mí como una ola rompiendo.
Lo más importante de estas explosiones es que no callaban mis preguntas abrumándolas.
Respondían
a las preguntas, pero de una forma que pasaba el lenguaje por alto. Los
pensamientos me entraban directamente. Pero no era pensamiento como lo
experimentamos en la Tierra. No era vago, inmaterial o abstracto.
Estos
pensamientos eran sólidos e inmediatos, más calientes que el fuego y
más húmedos que el agua, y mientras los recibía era capaz de comprender
al instante y sin esfuerzo conceptos que me habría llevado años
comprender plenamente en mi vida terrenal. Seguí avanzando y me encontré
ingresando en un inmenso vacío, completamente oscuro, infinito en
tamaño, pero también infinitamente reconfortante.
Era
profundamente negro pero a la vez rebosante de luz: una luz que
parecía venir de un orbe brillante que ahora sentía más cerca de mí.
El orbe era una especie de intérprete entre mí y esta vasta presencia que me rodeaba.
Era
como si yo estuviera naciendo a un mundo más grande, y el propio
universo era como un útero cósmico gigante y el orbe (que sentí estaba
conectado de alguna manera con, o incluso era idéntico a la mujer sobre
el ala de la mariposa) fue guiándome a través de él. Más tarde, cuando
volví, me encontré con una cita del Siglo XVII, del poeta cristiano
Henry Vaughan, que estuvo muy cerca de describir este lugar mágico, este
núcleo vasto y negro como tinta, que era el hogar de la misma
Divinidad. "Hay, dicen algunos, en Dios, una oscuridad profunda pero
deslumbrante" Eso era exactamente: una negra oscuridad que también
estaba rebosante de luz. Sé muy bien cuan extraordinario, cuan
francamente increíble, todo esto suena.
Si
alguien, incluso un médico, me hubiera contado una historia como ésta
en los viejos tiempos, hubiera estado bastante seguro de que estaba bajo
el hechizo de algún delirio.
Pero lo que me pasó fue, lejos de ser delirante, tan real o más real que cualquier otro acontecimiento en mi vida.
Eso
incluye el día de mi boda y el nacimiento de mis dos hijos. Lo que me
pasó exige una explicación. La física moderna nos dice que el universo
es una unidad que es indivisible. Aunque parece que vivimos en un mundo
de separación y diferencia, la física nos dice que debajo de la
superficie, cada objeto y acontecimiento en el universo está
completamente entretejido con todos los demás objetos y eventos. No hay
verdadera separación. Antes de mi experiencia de estas ideas eran
abstracciones. Hoy son realidades. El universo no solo está definido por
la unidad, sino también, ahora lo se, definido por el amor. El universo
como lo experimenté en mi estado de coma es - he descubierto con
sorpresa y alegría- el mismo sobre el cual tanto Einstein y Jesús
habían hablado en sus (muy) diferentes maneras. He pasado décadas como
neurocirujano en algunas de las instituciones médicas más prestigiosas
de nuestro país. Se que muchos de mis compañeros se aferran, como yo en
el pasado, a la teoría de que el cerebro, y en particular la corteza,
genera la conciencia y de que vivimos en un universo desprovisto de
cualquier tipo de emoción, y mucho menos del amor incondicional que
ahora se que Dios y el universo tienen hacia nosotros.
Pero esa creencia, esa teoría, ahora yace rota a nuestros pies.
Lo
que me pasó la destruyó, y tengo la intencion de pasar el resto de mi
vida investigando la verdadera naturaleza de la conciencia y difundiendo
el hecho de que somos más, mucho mas, que nuestro cerebro físico, lo
más claro que pueda, tanto hacia mis colegas científicos como hacia la
gente en general. No espero que esto sea una tarea fácil, por las
razones que he descrito anteriormente. Cuando el castillo de una vieja
teoría científica comienza a mostrar líneas de falla, al principio nadie
quiere prestar atención.
En
primer lugar, el antiguo castillo simplemente ha tomado mucho trabajo
para ser construido, y si se cae, uno completamente nuevo tendrá que ser
construido en su lugar. Esto lo aprendí de primera mano después de que
estuve lo suficientemente bien como para volver a salir al mundo y
hablar con otras personas -personas, es decir, que no sean mi sufrida
esposa, Holley, y nuestros dos hijos-, acerca de lo que me había pasado.
Las miradas de incredulidad , especialmente entre mis amigos medicos,
pronto me hicieron ver la gran tarea que tendria para que la gente
comprendiera la enormidad de lo que habia visto y experimentado esa
semana mientras mi cerebro estaba apagado. Uno de los pocos lugares en
los que no tuve problemas para transmitir mi historia era un lugar que
antes de mi experiencia había visto bastante poco: la iglesia.
La
primera vez que entre en una iglesia después de mi coma, veía todo con
ojos nuevos. Los colores de los vitrales me recordaron la luminosa
belleza de los paisajes que había visto en el mundo de arriba.
Las
notas bajas profundas del órgano me recordaron como los pensamientos y
emociones en ese mundo son como olas que se mueven a través de ti.
Y,
lo más importante, una pintura de Jesús partiendo el pan con sus
discípulos evocó el mensaje que permanece en el corazón mismo de mi
viaje: que somos amados y aceptados incondicionalmente por un Dios aun
más grande e insondablemente glorioso que el que me habÃían enseñado en
la escuela dominical. Hoy en día muchos creen que las verdades
espirituales vivas de la religión han perdido su poder, y que la
ciencia, no la fe, es el camino a la verdad. Antes de mi experiencia
tenía una fuerte sospecha de que ese era el caso para mí. Pero ahora
entiendo que esta opinión es demasiado simple. El hecho cierto es que la
imagen materialista del cuerpo y el cerebro como los productores, en
lugar de los vehículos, de la conciencia humana, esta condenada.
En
su lugar, una nueva visión de la mente y el cuerpo va a surgir, y de
hecho ya está emergiendo. Este punto de vista es científico y espiritual
en igual medida y valorará lo que los mas grandes cientificos de la
historia siempre se han valorado por sobre todo: la verdad. Esta nueva
imagen de la realidad tomará mucho tiempo en armarse. No va a estar
terminada en mi tiempo, o incluso, sospecho, tampoco en el tiempo de mis
hijos. De hecho, la realidad es demasiado vasta, demasiado compleja y
demasiado irreductiblemente misteriosa para que una imagen de ella
alguna vez llegue a estar absolutamente completa.
Pero,
en esencia, esta imagen mostrara al universo en evolución,
multidimensional, y conocido en detalle hasta cada uno de sus últimos
átomos por un Dios que nos cuida mucho más profunda y apasionadamente
que cualquier padre que alguna vez haya amado a su hijo. Aun sigo siendo
un doctor, y aun sigo siendo un hombre de ciencia, casi exactamente
igual a como era antes de que tuviera mi experiencia. Pero en un nivel
más profundo soy muy diferente a la persona que era antes, porque he
podido vislumbrar esta imagen de la realidad que está surgiendo. Y
puedes creerme cuando te digo que va a valer la pena cada pequeño paso
de la labor que nos llevará, y a los que vienen después de nosotros,
para llegar a comprenderla bien. Dr. Eben Alexander,
The Daily Beast, 08 de Octubre 2012 Fuente original: http://www.thedailybeast.com/newsweek/2012/10/07/proof-of-heaven-a-...
Traducción: Sebastián Alberoni
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