
Mi resplandor divino ilumina el espacio infinito… porque en todo el Universo hay encuentros supremos, celebraciones de amor y reuniones de seres de luz.
Vengo a ti en este momento de tu vida para purificar tu espacio… para llenarlo de paz, de bondad, de comprensión y de tolerancia para que todos tus encuentros sean siempre celestiales. Camina conmigo… Toma mi mano y absorbe mi esencia en cada poro de tu piel. Cierra tus ojos y aspira con dulzura y con ternura.
Visualiza un cielo de mágica belleza. Ahora, cariño mío, escucha, quiero decirte algo. Es un cielo superior a éste, muchísimo más bello… el que te aguarda cuando abras tu corazón para recibir a Dios.
Ven… sonríe con ternura… Deja que yo actúe por ti hoy.
Te espera un encuentro divino y dulces suspiros del reino angelical.
Buen comienzo
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