
"Los humanos, cuando deben pasar por pruebas, cuando sufren, entonces es cuando más se cuestionan sobre Dios, su existencia, su voluntad; pero sobre todo se preguntan si les vendrá a socorrer…
Y muchos se quejan de no recibir ni respuesta ni socorro.
¿Por qué?
Porque se hacen estas preguntas como si Dios fuera un ser completamente exterior a ellos.
Cuando comprendan que Dios habita en ellos, cuando estén sufriendo todas sus
pruebas, persistirán en unirse a Él, y sentirán como Él les dirige, les instruye y les apoya.
Aquél que sufre a menudo se siente muy solo, abandonado por todos.
Entonces, ¿por qué debe perder además, por descuido y por ignorancia, la única ayuda, el único consuelo verdadero que puede recibir?
Esta ayuda, este consuelo, se hallan en la presencia de Dios en él.
Y cuando reza, no sólo se está dirigiendo al Creador del cielo y de la tierra, a este Ser tan alejado de él que no logra ni siquiera imaginarlo, sino a una fuerza que le habita, y con la que jamás debe perder el contacto."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
Namaste
No hay comentarios:
Publicar un comentario