martes, 17 de mayo de 2011

**Cuando el Dolor nos Visita...



Cada instante de dolor conforma el espíritu inquebrantable del individuo.
Cabría suponer –según esta sentencia- que si el dolor ayuda a fortalecer a la persona no debería de ser considerado éste como algo negativo o indeseable.
Pero he aquí la cuestión.
¿Es necesario el sufrimiento para llegar al verdadero aprendizaje emocional del ser?

Desde luego el dolor no es algo necesario ni deseable pero sí inevitable.
Una muerte repentina, una enfermedad sin remedio, incluso un desengaño amoroso son sucesos que fácilmente acontecen en nuestra vida, y que contra ellos nada (o todo) se puede hacer.
Aquí es donde llega el verdadero aprendizaje, en la actitud que toma cada uno para hacer frente a su desgracia.
Si pensamos que ante las adversidades, bajar la cabeza y resignarse es la mejor solución, eso nos llevará antes o después a un vacío espiritual más grave incluso que la enfermedad física o el tormento amoroso.
Si por el contrario tomamos una actitud heroica o ignoramos el problema creyendo que éste así desaparecerá antes o después sentiremos que nos estamos engañando a nosotros mismos y habremos olvidado quienes somos.
Porque la realidad está presente en todo momento menos cuando dormimos, y es imposible dormir eternamente.

Por lo tanto ambas actitudes radicales navegan en un mismo río y desembocan en un mismo mar.

Y esa agua desbordará el río si fluye con gran apogeo o terminará
en sequía si su curso es demasiado lento.


Tomado de BUSCANDO LA PAZ DE José Manuel Martinez Sanchez

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