ENTREVISTA CON IHALEAKALA HEW LEN
- Fragmentos de la entrevista de Cat Saunders
Cierta vez, Ihaleakalá se ausentó una tarde entera en medio de un curso del cual yo participaba, simplemente porque su Unihipili (niño / subconsciente) le pidió ir al hotel y echarse una larga siesta. Está claro que él asumió su responsabilidad antes de retirarse, y Morrnah estaba allí para seguir el trabajo. Quedé impresionada con su actitud. Para alguien como yo, niña de una familia que enseñaba a poner a otros en primer lugar, la acción de Ihaleakalá fue como mínimo sorprendente y divertida. Él se echó su siesta y nos dio una lección inolvidable de auto-cuidado.
…
Cat: He acompañado muchos casos de dolencias crónicas y dolores recurrentes. Trabajo con ellas todo el tiempo, usando Ho’oponopono y otros procesos de clarificación, con el fin de reparar todo el dolor que causé, desde el inicio de los tiempos.
Ihaleakala: Si. La idea es que personas como nosotros estamos justamente trabajando en profesiones de cura porque ya causamos mucho dolor por ahí.
Cierta vez, Ihaleakalá se ausentó una tarde entera en medio de un curso del cual yo participaba, simplemente porque su Unihipili (niño / subconsciente) le pidió ir al hotel y echarse una larga siesta. Está claro que él asumió su responsabilidad antes de retirarse, y Morrnah estaba allí para seguir el trabajo. Quedé impresionada con su actitud. Para alguien como yo, niña de una familia que enseñaba a poner a otros en primer lugar, la acción de Ihaleakalá fue como mínimo sorprendente y divertida. Él se echó su siesta y nos dio una lección inolvidable de auto-cuidado.
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Cat: He acompañado muchos casos de dolencias crónicas y dolores recurrentes. Trabajo con ellas todo el tiempo, usando Ho’oponopono y otros procesos de clarificación, con el fin de reparar todo el dolor que causé, desde el inicio de los tiempos.
Ihaleakala: Si. La idea es que personas como nosotros estamos justamente trabajando en profesiones de cura porque ya causamos mucho dolor por ahí.
Cat: ¡Cuanto dolor en esto!
Ihaleakala: ¿No es maravilloso que la gente sepa esto? E incluso ¡atendemos personas que nos pagan por haberles causado problemas!
Yo le dije esto a una mujer en Nueva York, y ella exclamó: “¡Dios mío, si al menos ellos lo supiesen! Pero, como usted ve, nadie lo sabe. Psicólogos, psiquiatras continúan creyendo que su función es ayudar a curar a otro.
Vamos a suponer que usted vino a consultarme. Yo pido a la Divinidad: “Por favor, lo que quiera que esté sucediendo dentro de mí que causó este dolor en Cat, dígame como puedo corregirlo”. Y después estaré aplicando continuamente la orientación recibida, hasta que su dolor se vaya, o hasta que usted me pida que pare. Lo importante no es propiamente el efecto, sino llegar al problema. Esa es la llave.
Cat: Usted no enfoca el resultado porque esto no es de nuestra competencia.
Ihaleakala: Cierto. Nosotros solo podemos hacer la petición.
Cat: Y nosotros tampoco sabemos cuando un determinado dolor o enfermedad se va a alterar.
Ihaleakala: Pues así es. Digamos que se recomendó a una mujer el tratamiento con cierta hierba, la cual no está surtiendo efecto. Nuevamente la cuestión es: “¿Qué sucede dentro de mí que hace que esta mujer no reciba los beneficios de la hierba?” Y yo trabajo con eso. Me pongo a limpiar y quedo callado, permitiendo que el proceso de transmutación se opere.
Cuando sucede que usted se apega a su intelecto, el proceso es interrumpido. La cosa más importante a recordar, en el caso en que un trabajo de sanación no surte efecto, es aceptar la posibilidad de que la causa del problema está en errores múltiples, en múltiples cuestiones y memorias dolorosas. ¡Nosotros no sabemos nada! Solo la Divinidad sabe lo que está sucediendo.
El mes pasado, hice una presentación en Dallas. En la conversación con una maestra de Reiki, le pregunté: “Cuando alguien le viene con un problema, ¿a donde lo busca usted?” Ella me miró intrigada. Y yo le dije: “En usted. Porque fue usted quien causó el problema, y su cliente le va a pagar por la cura de un problema ¡que es suyo!”.
Cat: 100% de responsabilidad. Ihaleakala
:
100% de consciencia de que fue usted quien causó el problema. % de
consciencia de que es suya la responsabilidad de corregir el error.
¡Imagine el día en que todos nosotros fuésemos 100% responsables! ¿Como
convenceré a las personas de que nosotros somos % responsables por los
problemas? Si usted quiere resolver una situación problemática,
trabájela en sí mismo. Si la cuestión está ligada a otra persona,
pregúntese a sí mismo: “¿Qué hay de errado en mí que está haciendo que
esta persona me incomode?” Además, ¡las personas solo aparecen en suIhaleakala: Pues así es. Digamos que se recomendó a una mujer el tratamiento con cierta hierba, la cual no está surtiendo efecto. Nuevamente la cuestión es: “¿Qué sucede dentro de mí que hace que esta mujer no reciba los beneficios de la hierba?” Y yo trabajo con eso. Me pongo a limpiar y quedo callado, permitiendo que el proceso de transmutación se opere.
Cuando sucede que usted se apega a su intelecto, el proceso es interrumpido. La cosa más importante a recordar, en el caso en que un trabajo de sanación no surte efecto, es aceptar la posibilidad de que la causa del problema está en errores múltiples, en múltiples cuestiones y memorias dolorosas. ¡Nosotros no sabemos nada! Solo la Divinidad sabe lo que está sucediendo.
El mes pasado, hice una presentación en Dallas. En la conversación con una maestra de Reiki, le pregunté: “Cuando alguien le viene con un problema, ¿a donde lo busca usted?” Ella me miró intrigada. Y yo le dije: “En usted. Porque fue usted quien causó el problema, y su cliente le va a pagar por la cura de un problema ¡que es suyo!”.
Cat: 100% de responsabilidad. Ihaleakala
vida para incomodarle! Cuando usted sabe esto, puede superar cualquier situación y liberarse. Es simple: “Lo siento mucho por todo lo que está sucediendo. ¡Por favor perdóname!”.
Cat: La verdad es que, usted no necesita decirles esto en voz alta, y tampoco necesita entender el problema.
Ihaleakala: Ahí está la belleza de todo. Usted no tiene que entender. Es como Internet. ¡Usted no entiende nada de como funciona! Usted solo llega hasta la Divinidad y dice: “¿Vamos a hacer un download?” La Divinidad entonces proporciona el download y usted recibe toda la información. Pero, como nosotros no sabemos quien somos, nunca hacemos el download directo de la Luz. Vamos a buscar fuera. Siempre recuerdo lo que Morrnah decía: “Es un trabajo interno”. Si usted quiere tener éxito, trabaje internamente. ¡Trabaje en usted mismo!”.
Cat: Reconozco que la única cosa que funciona es ser 100% responsable. Pero hubo un tiempo en que cuestioné esto, porque yo era una persona del tipo super responsable, que cuidaba de mucha gente. Cuando le escuché hablar sobre el 100% de responsabilidad, no solo por mí misma, sino por todas las situaciones y problemas, pensé: “¡Un momento!” ¡Eso es una locura! ¡No necesito que nadie venga a decirme que sea aún mas responsable!”
Lo que sucedió fue que, cuanto mas reflexionaba sobre eso, más fui
descubriendo que hay una gran diferencia entre ser celosa en exceso, y
ser totalmente responsable por el celo conmigo misma. Lo primero tiene
que ver con ser una buena chica, y lo segundo, con ser libre. Me recordó
que cuando usted habló sobre la época en que trabajó como psicólogo en
el ala de locos criminales en el Hospital Estatal de Hawai. Dijo que
cuando comenzó a trabajar allí, había mucha violencia entre los internos
y que, después de cuatro años todo quedó en paz.
Ihaleakala: Básicamente, asumí el 100% de responsabilidad. Solo trabajé conmigo mismo.
Cat: ¿Es verdad que, durante todo aquél tiempo, usted no tuvo contacto con ninguno de los internos?
Ihaleakala: Es verdad. Yo solo entraba en el ala para verificar los resultados. Si ellos aún parecían deprimidos, yo trabajaba un poco más en mí mismo.
Cat: ¿Usted nos podría contar una historia sobre la utilización del Ho'oponopono, con los llamados, objetivos inanimados?
Ihaleakala: Cierta vez, yo estaba en un auditorio, preparándome para
dar una conferencia, y conversaba con las butacas. Entonces, pregunté:
“¿Hay alguien ahí que yo haya olvidado? ¿A alguien entre ustedes le
gustaría exponer algún problema que exija cuidado por mi parte?” Una de
las butacas respondió: “¡Sabe, hoy en un seminario anterior, había una
persona sentada sobre mí, que tenía problemas financieros, y ahora estoy
muerta!”. Traté de limpiar aquél problema y luego pude ver a la butaca
enderezándose y diciendo: “¡Ok! ¡Estoy preparada para acomodar al
próximo!”. En verdad, lo que yo intento hacer es enseñar a la sala.
Acostumbro a decir a la sala, y todo lo que hay en ella: “¿Ustedes
quieren aprender el Ho'oponopono? ¡Al fin y al cabo!, yo me iré en
breve, y ¿no sería óptimo si ustedes pudiesen hacer ese trabajo ustedes
mismos?”. Algunos responden sí, otros responden no, y hay aquellos que
dicen: “¡Estoy muy cansado!”. Entonces, pregunto a la Divinidad: “Para
aquellos que dicen que quieren aprender ¿como puedo enseñarlos?” En la
mayoría de las veces, la respuesta es: “Deja el libro azul (‘Self
Identity Through Ho'oponopono’) con ellos”. Y es lo que hago. Mientras
estoy hablando, dejo el libro azul sobre alguna silla o mesa. ¡No
acostumbramos a creer que las mesas están allí, quietas y atentas a
todo lo que está ocurriendo a su alrededor! Ho’oponopono, es muy simple.
Para los antiguos hawaianos, todos los problemas comienzan con el
pensamiento. Pero el problema no está en el simple pensar.
El problema ocurre cuando nuestros pensamientos están impregnados de memorias dolorosas respecto de personas, lugares o cosas.
El trabajo intelectual por sí solo no es capaz de resolver estos problemas, porque la función del intelecto es apenas de administrar. Y no es administrando las cosas como se resuelven problemas. ¡Usted quiere librarse de ellos! Cuando usted hace Ho’oponopono, lo que sucede es que la Divinidad coge los pensamientos dolorosos y los neutraliza o los purifica.
No se trata de neutralizar o purificar a la persona, lugar o cosa. Usted neutraliza la energía que usted asocia con aquella persona, lugar o cosa. Por tanto, la primera práctica del Ho’oponopono es la purificación de la energía.
Entonces, he aquí que algo maravilloso sucede. La energía no es solamente neutralizada; ella es también liberada, el resultado es una pizarra totalmente nueva. Lo que los Budistas llaman como “el Vacío”. El último paso es permitir que la Divinidad entre y llene el Vacío con Luz.
Para hacer Ho’oponopono, usted no necesita saber cual es propiamente el problema o el error. Usted solo tiene que darse cuenta de que está teniendo un problema, sea físico, mental, emocional o cualquier otro. Después que usted lo perciba, es su responsabilidad comenzar inmediatamente la limpieza, diciendo:
El trabajo intelectual por sí solo no es capaz de resolver estos problemas, porque la función del intelecto es apenas de administrar. Y no es administrando las cosas como se resuelven problemas. ¡Usted quiere librarse de ellos! Cuando usted hace Ho’oponopono, lo que sucede es que la Divinidad coge los pensamientos dolorosos y los neutraliza o los purifica.
No se trata de neutralizar o purificar a la persona, lugar o cosa. Usted neutraliza la energía que usted asocia con aquella persona, lugar o cosa. Por tanto, la primera práctica del Ho’oponopono es la purificación de la energía.
Entonces, he aquí que algo maravilloso sucede. La energía no es solamente neutralizada; ella es también liberada, el resultado es una pizarra totalmente nueva. Lo que los Budistas llaman como “el Vacío”. El último paso es permitir que la Divinidad entre y llene el Vacío con Luz.
Para hacer Ho’oponopono, usted no necesita saber cual es propiamente el problema o el error. Usted solo tiene que darse cuenta de que está teniendo un problema, sea físico, mental, emocional o cualquier otro. Después que usted lo perciba, es su responsabilidad comenzar inmediatamente la limpieza, diciendo:
“Lo siento. Por favor, Perdóname”

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