Alguien te dirá que te apresures.
Algún otro te dirá que vayas más lento.
Yo te digo que vayas a tu ritmo.
Algún otro te dirá que vayas más lento.
Yo te digo que vayas a tu ritmo.
"Eres más importante que el tiempo..."
El
tiempo en su conjunto es un gran distractor en el mundo. Parece ser que
el apuro es un factor en la vida moderna. Frecuentemente estás
corriendo de una cosa a la otra. Yo te pediría que disminuyas un poco la
velocidad. En realidad no quiero que disminuyas la velocidad, sino que
sigas tu propio ritmo. Todos tienen un ritmo inherente de vida, y es
mejor que lo dejes ser como es.
¿Qué
sentido tiene que desees que una persona se apresure y que otra
disminuya la velocidad? ¿Eres el metrónomo del Universo que tratarías
que todos bailen a tu ritmo?
Permítete ser, y permíteles a los demás ser.
El
sol no te escucha. Se toma todo su tiempo. La luna se toma todo su
tiempo. Las estrellas se encienden de acuerdo al ritmo del Universo. El
sol, la luna y las estrellas no te zamarrean ni te dicen lo lento o lo
rápido que tienes que ir. Si es hora de que salgas de la cama, el sol te
despierta. Te codea. No sale de su recorrido y te permite taparte hasta
la cabeza con las frazadas si es lo que quieres y él sigue con su
itinerario. Por supuesto, el sol no piensa en itinerarios ni en cumplir
con fechas límites. Tan solo deambula. No va rápido ni despacio. Va a la
velocidad apropiada, incluso cuando lo apropiado es distinto para el
verano que para el invierno. ¡Cuánto acepta el sol su modo de ser! ¡Y
cuánto aceptarás tú tu modo de ser!
Haz
las paces contigo mismo. Reconcíliate. Eres alto o eres bajo. Eres lo
que eres. Los terminos rápido y lento son relativos. Para alguien te
mueves rápido. Para otro te mueves despacio. Cuando los escuches a
todos, no saber si eres veloz o lento te pondrá los nervios de punta.
¿Qué se puede ganar, después de todo, al cumplir con las expectativas de
otra persona?
En cuanto a ti, amado, no seas quien presiona con la velocidad o la lentitud. Acepta que los demás son puntuales y tú también.
Si alguien pasa zumbando, quizás está bien en este momento. Si alguien pierde el tiempo, quizás eso también esté bien.
Por supuesto, este mundo sería encantador si nadie tuviese que apurarse ni nadie tuviese que desacelerarse.
Te
sugiero que no te apresures ni que demores. Avanza a la velocidad que
lo haces, y descansa cuando descanses. Esa es otra manera de decir "tan
solo sé". Sé, amado.
No estás en el servicio militar donde debes seguir el paso que se te marca.
En
la vida, ¿qué atraparás cuando te apresures, y qué perderás cuando
disminuyas la velocidad? ¿Para qué te apuras, y para qué estás yendo más
lento?
Me
parece que debes disfrutar de cada momento de la vida, y tan sólo
disfrutarlo. No es una carrera que corres ni tienes que esperar ninguna
señal para seguir avanzando. Relájate ahora.
Un
caballo no siempre galopa. Ni tampoco pisotea siempre en el lugar. De
todos modos, tú no eres un caballo. Eres un Ser libre, y te pido que
seas libre del tiempo fuera de ti. Eres más importante que cualquier
apuro o disminución de velocidad.
Traducido por: Cecilia Ricardini
Copyright © 1999-Ahora Heavenletters™
No hay comentarios:
Publicar un comentario