Comparto en infinito Amor !!!
Los
ángeles de los cuatros elementos
En el Evangelio
de los Esenios, antiguo escrito sagrado, cuyos manuscritos originales
en arameo (la lengua de Jesús) se encuentran en el vaticano en Roma,
se relatan episodios de la vida de Jesús dónde él menciona
diferentes tipos de ángeles.
Muchos estudiosos
consideran que estos son los evangelios más antiguos y auténticos.
Los esenios eran una hermandad judía de Palestina, Vivian como
monjes en comunidades muy organizadas y algunos se retiraban
solitarios al desierto. Sus reglas eran muy estrictas y practicaban
la castidad. Los esenios dedicaban mucho tiempo al estudio de la
Sagrada Escritura, pero también atendían a la gente que vivía
cerca de sus monasterios. Se cree que Jesús tuvo contacto directo
con los esenios. La palabra esenio proviene del griego “asa” que
significa sanador.
Los evangelios de
los esenios contienen muchas enseñanzas de Jesús, pero solamente
uno de estos evangelios está traducido y es el Evangelio de la paz.
En ese evangelio Jesús menciona reiteradamente a los ángeles y
recomienda que se mantenga contacto con ellos, para que por su
intermedio, podamos acercarnos más a Dios.
Jesús menciona
diferentes tipos de ángeles y nos enseñó como ellos pueden
ayudarnos a purificar nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Este es un
evangelio de sanación en todos los niveles del ser. Jesús describe
un ayuno de purificación y habla del ángel de aire, de agua, de la
luz del sol (fuego) y de la tierra.
** Ángeles de Aire: Estos seres se caracterizan por
llevar distintos instrumentos musicales. Los atraen los perfumes y
las luces de colores. Se visten de color amarillo. Ayudan a quien
quiere cambiar su humor y a quien desea expresar sus ideas de manera
fluida. Hacen que el aislamiento como la tendencia a permanecer en
silencio desaparezcan instantáneamente. Son ángeles de alegría,
ligereza, inteligencia y movimiento. Despejan la mente, aclaran,
liberan, nos renuevan y despiertan a una nueva vida. Se encargan de
velar por la risa y las sonrisas. Disfrutan del humor sano y los
juegos de palabras. Les gusta contemplar bromas y aparecen en fiestas
y reuniones familiares. Es bueno invocarlos para calmar vientos y
huracanes. También para actuar sobre nuestro sistema respiratorio.
El Arcángel que lo rige es Gabriel.
“Buscad
el aire fresco del bosque y de los campos y en medio de ellos
hallareis al ángel de aire. Quitad vuestro calzado y vuestras ropas
y dejad que el ángel de aire abrace vuestro cuerpo, respirad
entonces larga y profundamente para que el ángel de aire penetre
entre vosotros. En verdad os digo que el ángel de aire expulsará de
vuestro cuerpo toda inmundicia que lo profane por fuera y por dentro.
Pues en verdad os digo que sagrado es el ángel de aire quien limpia
cuanto está sucio y confiere a las cosas malolientes un olor
agradable. Ningún hombre a quien no deje pasar el ángel de aire
podrá acudir ante la faz de Dios”
** Ángel de Agua: Llevan cantaros llenos de líquido
que, milagrosamente nunca se vacían. Se visten de color azul y su
sola contemplación basta para tranquilizar a cualquier persona. Es
conveniente llamarlos cuando existen problemas entre miembros de una
familia, así también cuando se desea hacer una renovación completa
de una relación o de la propia personalidad. También trasmiten
felicidad y alegría a los hogares que pasan por un momento difícil
a causa de problemas exteriores (económicos, salud, etc)
Los ángeles de
agua saben hablar el lenguaje de los sueños, traen el agua de las
fuentes vitales donde es posible sumergirse y renacer. Son Ángeles
de calma, paz, protección y nutrición. Cuidan las relaciones de
pareja y los matrimonios. Trasmiten intensidad a cada uno de los
sentimientos que experimentamos y hacen que el afecto se propague día
a día en todo el mundo. Actúan sobre nuestro sistema urinario. Se
los invoca para sanar el agua de nuestro cuerpo y de nuestro planeta,
en mares, ríos, océanos. El arcángel que lo rige es Rafael.
“Después
del ángel de aire, buscad el ángel de agua. Quitaos vuestro calzado
y vuestra ropa y dejad que el ángel de agua abrace todo vuestro
cuerpo. Entregaos por completo a sus acogedores y protectores brazos
y así como el ángel de aire penetra en vuestra respiración, que el
agua penetre también en vuestro cuerpo… En verdad os digo que
sagrado es el ángel de agua que limpia cuanto está sucio… Ningún
hombre a quien no deje pasar el ángel de agua podrá acudir ante la
faz de Dios”
** Ángel de la
luz del Sol o Angel del fuego: Poseen
cabelleras ardientes y en sus manos llevan antorchas y lámparas de
aceite. Sus túnicas son naranjas y ellas se encargan de infundir
calor a la tierra. Conviene invocarlos cuando se padece fiebre o
dolores intensos. Un objeto de color naranja y una vela encendida
harán que la plegaría sea más poderosa. Ellos son los portadores
del fuego de la acción, estimulan, encienden, dan brillo, empuje
especial y energía vital. Se concentran en la salud, contagian calor
y energía a los enfermos para que puedan superar las dolencias que
padecen. Se los invoca contra las tormentas eléctricas, erupciones y
volcanes. Actúan sobre nuestro sistema digestivo. El Arcángel que
lo rige es San Miguel.
“Buscad
al ángel de la luz del sol. Quitad vuestros calzados y vuestras
ropas y dejad que el ángel de la luz os penetre y el ángel de la
luz del sol expulsará de vuestro cuerpo toda cosa fétida y sucia
que lo mancille por fuera y por dentro… pues en verdad os digo que
sagrado es el ángel de la luz del sol…. Ningún hombre a quien no
deje pasar el ángel de la luz del sol podrá acudir ante la faz de
Dios. En verdad que todo debe nacer de nuevo del sol y la verdad pues
vuestro cuerpo se baña de la luz del sol de la madre terrenal y
vuestro espíritu se baña en la luz del sol de la verdad del Padre
Celestial”
Más adelante
Jesús dice “los Ángeles de aire, del
agua y de la luz del sol son hermanos. Les fueron entregados al Hijo
del Hombre para que le sirviesen y para que pudiera ir siempre de uno
a otro”
** Ángeles de
tierra: el color que prefieren es el
verde. Favorecen las iniciativas laborales y hacen que la prosperidad
se acreciente. Son ellos quienes dan fuerza a los científicos para
que mediante sus logros mejoren la calidad de vida de la humanidad.
Deben ser llamados cuando se busque conseguir estabilidad y
disciplina. Entre los dones que regalan se encuentran la paciencia,
la tenacidad y la capacidad de trabajo. Los Ángeles de tierra
fertilizan, dan forma, solidez y realidad a tus sueños. Son Ángeles
de materialización, realización, practicidad y sostén. Comprometen
a llevar las ideas a los concreto. Aman las misiones concretas. Les
gustan los desafíos intelectuales, así como también las
innovaciones técnicas. Actúan sobre nuestros huesos, músculos y
órganos. Sanan nuestro plantea y es bueno invocarlos contra
terremotos y Tsunamis. El arcángel que lo rige es Uriel.
En un relato del
evangelio esenio se presenta ante Jesús una persona enferma que no
podía caminar y Jesús le dice “No
desesperéis, pero no busquéis vuestra curación sino en el sanador
de los huesos, en ángel de la tierra. Pues de ellos salieron
vuestros huesos y a ellos retornaran”
Y señaló con su mano la corriente de agua y el calor del sol había
ablandado la tierra dando un borde arcilloso en el borde del agua.
“Hundid vuestros pies en el fango para
que el abrazo del ángel de la tierra extraiga de vuestros huesos
toda inmundicia y toda enfermedad y veréis como satán y vuestros
dolores huyen del abrazo del ángel de la tierra. Así desaparecerán
las nudosidades de vuestros huesos y se enderezarán y todos
vuestros dolores desaparecerán”
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Oración a los
Ángeles de los 4 elementos
Señor
Dios Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
Señor
clemente y misericordioso, envíame a tus cuatro ángeles:
El
Ángel de la Tierra, el Ángel del Agua, el Ángel del Aire y el
Ángel del fuego, para que su voluntad se manifieste en mí.
El
Ángel de la Tierra viene a recoger todos los deshechos de mi cuerpo
físico, los absorbe y los devuelve en forma de salud y de pureza,
para que la vida pueda circular fluidamente por mis venas y arterias.
Se
aligera, libera y distiende todo mi ser, y el reino de Dios y su
justicia hacen realidad sobre la Tierra, y la edad de oro se
manifiesta entre los humanos.
El
Ángel del Agua viene a lavar mi corazón de toda mancha.
El
amor desinteresado se instala en mi corazón y me aporta la
felicidad, la dicha y el gozo.
Mi
corazón es limpio, cristalino, transparente, y el reino de Dios y su
justicia se hacen realidad sobre la Tierra, y la edad de oro se
manifiesta entre los humanos.
El
Ángel del Aire viene a purificar mi intelecto, introduciendo en él
sabiduría y luz.
Mi pensamiento se
vuelve penetrante, claro, radiante, y el reino de Dios y su justicia
se hacen realidad sobre la Tierra, y la edad de oro se manifiesta
entre los humanos.
El
Ángel de Fuego, que no es otro que el ángel de Sol, viene a
santificar mi alma y mi espíritu.
La
verdad absoluta se introduce en todo mí ser.
Mi
alma y mi espíritu conocen la vida eterna y son la morada de la
omnipotencia divina y la edad de oro se manifiesta entre los humanos.
Así
es para la gloria de Dios y su justicia. Así es para la gloria de
Dios.
Amén.
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* Enviando un
ángel: Con el pensamiento consiente
podemos enviar un ángel a una persona o situación. Simplemente
decretamos: ““Invoco al Ángel del
Elemento .......… y pido que descienda sobre….......….”" .
* Imaginamos al
ángel junto a esa persona o situación. Nombra al ángel tres veces.
Si la persona lo acepta el ángel la ayudará.
** Repite este ritual
tres días seguidos.**
*** Importante: pedir permiso al Yo
superior de la persona antes de enviarlo, si ella acepta recibirlo el
ángel actuará sino es importante respetar el libre albedrío de la
persona.

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